El momento en que la fruta pasa del campo al packing es también el momento en que la información más crítica sobre esa fruta debería transferirse: cuartel de origen, fecha y condición de cosecha, variedad, estimación de calidad. En la práctica, esa información frecuentemente se pierde, se distorsiona o llega incompleta.
Por qué se pierde la información en este punto
El campo y el packing son dos mundos distintos con culturas distintas, herramientas distintas y formatos distintos. El campo trabaja con cuadernos, con etiquetas físicas, con comunicación verbal. El packing trabaja con sistemas, con planillas, con registros digitales. Entre esos dos mundos existe una brecha donde la información se cae.
Los tres elementos del traspaso efectivo
El identificador único del lote: un código que nace en el momento de la cosecha y acompaña la fruta durante todo su recorrido. Puede ser un código QR, un código de barras, un número simple. Lo importante es que exista y que todos lo usen.
El protocolo de captura en campo: qué información se registra, quién la registra, en qué momento y en qué formato. Debe ser simple. Si el proceso de captura en campo es complejo, no se va a hacer correctamente.
La verificación en recepción: cuando la fruta llega al packing, alguien debe verificar que la información del lote está completa y correcta antes de que entre a la línea. Este paso es el control de calidad de la información.
Tecnología mínima viable para este proceso
No necesitas un sistema sofisticado para resolver este problema. Una etiqueta con código QR generada en campo, escaneada en recepción del packing y vinculada a una planilla o sistema sencillo, puede resolver el 80% del problema con el 20% del costo de una solución compleja.