Uno de los obstáculos más comunes para iniciar un proyecto de estructuración operativa es la dificultad de demostrar el retorno de la inversión antes de haberlo hecho. ¿Cuánto voy a ganar por ordenar mis procesos? La respuesta depende de dónde estás hoy, pero el framework para calcularlo es siempre el mismo.
Las cuatro fuentes de retorno
Reducción de pérdidas operativas: una vez que tienes visibilidad sobre tu operación, puedes identificar y eliminar pérdidas que hoy son invisibles. En empresas que diagnosticamos, estas pérdidas representan típicamente entre el 3% y el 8% de los costos operativos totales.
Reducción del tiempo de consolidación de información: si hoy tu equipo dedica 20 horas semanales a consolidar datos manualmente, y puedes reducirlo a 4 horas, esas 16 horas tienen un costo concreto que se puede calcular.
Mejora en la toma de decisiones: este es el más difícil de cuantificar antes del proyecto, pero el más importante después. Las empresas que toman decisiones con información oportuna y confiable capturan oportunidades que las otras pierden.
Reducción del riesgo operativo: la dependencia de personas clave, los procesos no documentados y la información en silos son riesgos que tienen un costo implícito. Estructurar reduce ese riesgo.
El cálculo mínimo
Identifica las tres pérdidas más evidentes en tu operación. Estima cuánto te cuestan anualmente, aunque sea con datos aproximados. Si la inversión en estructuración representa menos del 30% de esas pérdidas anuales, el ROI es positivo en el primer año. En la práctica, es positivo mucho antes.